MARZO 1918       LA ACEPTACION

         Estos días he estado en introspección. Siempre digo me siento bendecida, la vida me ha tratado con dulzura, las ayudas  llegan.  En todo momento, aparece una mano que me extienden, una puerta que se abre. Esto no quiere decir que no  hayan existido  piedras en el camino,   la vida sin ellas no tendría sentido. Lo divertido, mágico es poder sortearlas,  barajarlas, acomodarlas, darles unos golpecitos, soplarlas un poco, correrlas suavemente,     también  a empujones, duramente, o simplemente saltarlas, pasarles por encima y dejarlas atrás.
    
      Cuando alguna se presenta, la contemplo,  examino, busco por donde entrarle,  comienzo a barajar un abanico de posibilidades, busco   opción A, opción B, C. Con la certeza todo tiene solución y la ayuda por algún lado llega, esa sensación interior de saber todo tiene solución, salvo la muerte,   me impulsa a prender los motores para actuar. Claro,  La solución muchas veces no es la que  quería, más  en el fondo es la que realmente  convenía, la justa,  precisa, entonces no  peleo con ella, la acepto y comienzo a mimarla,  a ver todo lo que me deja de enseñanza,  Al amigarme  con ella, todos los caminos se van abriendo, van dando paso a nuevas experiencias y ayudas magicas e infinitas

       Cuando deje mi país Argentina  para ir a Venezuela, no era lo que quería, sin embargo resulto lo más hermoso que me sucedió en la vida,  y  cuando decidimos regresar, no era lo  deseado, sin embargo fue maravilloso y luminoso  lo sucedido.

      Entendi.la llave maestra, es decirle SI a lo que tengo delante, darle el OK,  y no mirar  atrás, vivir a plenitud con todos los sentidos puestos en lo que me brinda esa experiencia por pequeñita o grande que sea, todo tiene su encanto.

     Aprendí a balancearme como el bambú, a dejarme mover por la brisa de la vida, a flexibilizarme, para poder adaptarme a los cambios.  Muchas veces escucho  gente que  dice a ti todo se te da!!!, todo te sale derechito  y es verdad…. siempre consigo aparezcan las ayudas, estoy atenta a leer los mensajes que van surgiendo en el camino, a no perder detalle que me lleve a una pista, aunque muchas veces resulte necesario variar el rumbo. Y ese es el gran secreto, la aceptación. 

     De repente escucho quejas, a mí nunca me atienden, a mí nunca me sale, nunca lo consigo.  Y es verdad hasta en las tonterías, más simples como por ejem  En el edificio, todos se quejan,  el administrador no me contesta el teléfono, no me responde los mail,  no me resuelven las cosas,  y el WhatsApp está lleno de quejas, y más quejas.  PUES A MI!!!!  siempre me responden,  solucionan,  resuelven…… y porque a mi si, a los otros no?  Llegue a la conclusión, Siempre digo a mi si me atienden,  me resuelven, siempre antepongo la seguridad   que me  van a solucionar,  lo intento por distintos medios,  desarrollo  paciencia, para esperar respuesta.

    Si antepongo  a mí   no me paran,   no me atienden, etc.   así será, seguiré toda la vida decretando lo mismo y costara  más que los caminos se abran. El poder de la palabra es impresionante!!! Intención, palabra y acción van de la mano.

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