MARZO 1918 LA ACEPTACION Estos días he estado en introspección. Siempre digo me siento bendecida, la vida me ha tratado con dulzura, las ayudas llegan. En todo momento, aparece una mano que me extienden, una puerta que se abre. Esto no quiere decir que no hayan existido piedras en el camino, la vida sin ellas no tendría sentido. Lo divertido, mágico es poder sortearlas, barajarlas, acomodarlas, darles unos golpecitos, soplarlas un poco, correrlas suavemente, también a empujones, duramente, o simplemente saltarlas, pasarles por encima y dejarlas atrás. Cuando alguna se presenta, la contemplo, examino, busco por donde entrarle, comienzo a barajar un abanico de posibilidades, busco opción A, opción B, C. Con la certeza todo tiene solución y la ayuda po...